El joven diseñador americano Thom Browne, rey del Tailoring, es conocido por sus trajes de dos piezas a medida, pero también por sus pantalones cortos y cortes esbeltos que marcan la elegancia de este estilista.
Propone un código de vestimenta masculino con toques femeninos, mezclando los códigos del vestuario masculino, mostrando la posibilidad que se ofrece a los hombres de llevar piezas de cualquier género que se les asocia.