La historia de la casa Salvatore Ferragamo no se podía contar sin mencionar el cine: sus clientes no eran otros que Marilyn Monroe o Audrey Hepburn. Desde entonces, el éxito de sus zapatos sensuales y femeninos ha seguido creciendo. Hoy en día, la marca te sumerge en un universo elegante y refinado codiciado por los diseñadores de moda en busca de la feminidad y el carácter.